Rápida o completa
Cuatro preguntas si tienes prisa, o el formulario largo con énfasis por grupo y exclusiones.
Dile a VortLoop qué buscas, cuántos días puedes entrenar y qué material tienes. La IA construye el programa completo, ejercicio a ejercicio, y te enseña qué cubre y qué no.
Rutinas manuales y biblioteca completa, gratis · Generación con IA en Pro
Objetivo, días por semana, material disponible y nivel. Con eso la IA reparte los grupos musculares por sesión, elige los ejercicios de la biblioteca y ajusta series y repeticiones al objetivo que le has dado.
Cuatro preguntas si tienes prisa, o el formulario largo con énfasis por grupo y exclusiones.
Gimnasio completo, mancuernas en casa o peso corporal. Solo propone lo que puedes hacer.
En pérdida de peso mete bloques de cardio alternados. En hipertrofia, no salvo que lo pidas.
Se valida contra ejercicios reales y se corrigen los valores fuera de rango antes de guardarla.
Generar la rutina es la parte fácil. Lo difícil es la pantalla que miras de reojo entre series, con prisa y sudando. Esa está rediseñada alrededor de una sola cosa: el cronómetro.
Cronómetro grande y legible de un vistazo. No arranca solo: empieza cuando tú empiezas.
Marca tú cada serie, o deja que la app encadene series y descansos por ti.
Avisos hablados y hápticos para no tener que mirar la pantalla en mitad de una serie.
Si superas tu marca en un ejercicio, la app lo reconoce y lo registra como récord personal.
Las rutinas que circulan por foros y vídeos están escritas para un lector imaginario: alguien que entrena cinco días, tiene acceso a una jaula de sentadillas, no arrastra ninguna molestia y dispone de hora y media.
Tú entrenas tres días, dos de ellos con prisa, en un gimnasio donde el rack siempre está ocupado. Copiar esa rutina significa saltarte ejercicios, improvisar sustituciones sobre la marcha y acabar entrenando el mismo grupo tres veces mientras otro no lo tocas en un mes.
El generador de VortLoop parte del lado contrario: primero tus restricciones, después el programa.
Hay dos caminos. El modo rápido te pide lo mínimo: objetivo, días por semana, material y nivel. El modo completo añade control fino: qué grupos quieres enfatizar, qué ejercicios excluir, cuántos ejercicios como máximo por sesión y si quieres cardio o no.
Con eso, la generación reparte los grupos musculares entre los días disponibles evitando solapes absurdos, elige los ejercicios concretos de una biblioteca de 887 movimientos, asigna series y repeticiones coherentes con el objetivo y ordena cada sesión poniendo el trabajo de fuerza antes que el cardio.
Un modelo de lenguaje suelto se inventa ejercicios que no existen, pone doce series de sentadilla y propone descansos de cuarenta segundos para un trabajo de fuerza máxima. Eso no es una rutina, es un texto que parece una rutina.
Por eso la generación no se publica tal cual. Antes de guardarse, se comprueba que cada ejercicio propuesto existe de verdad en la biblioteca y se ajustan los valores que se salen de rango razonable. Si la IA no aporta el bloque de cardio que el objetivo requiere, se añade con una regla fija en lugar de dejarlo a medias.
El resultado es que la rutina que llega a tu pantalla es siempre ejecutable: todos sus ejercicios existen, todos tienen instrucciones y ninguno pide material que has dicho que no tienes.
Una rutina generada no es intocable. Puedes editar cualquier día, cambiar ejercicios, añadir series o borrar lo que no te encaje. La IA da el punto de partida, no la última palabra.
La biblioteca cubre 887 movimientos con su nombre en tu idioma, sus instrucciones de ejecución, el material que necesitan y los músculos que trabajan.
Y no solo el músculo principal: cada ejercicio tiene un mapa de activación que reparte de cero a cien la implicación de cada músculo. Eso es lo que permite decirte que tu semana está cargada de empuje y corta de tirón, en lugar de limitarse a contar ejercicios.
Hay además un visualizador anatómico en tres dimensiones para ver qué zona interviene en cada movimiento, útil sobre todo cuando estás aprendiendo un ejercicio nuevo o dudas entre dos variantes.
Cuando tu objetivo es perder grasa, la rutina incluye bloques de cardio repartidos entre los días de fuerza, evitando cargar cardio intenso justo después de una sesión de pierna.
Durante el entreno, un bloque de cardio no se comporta como una serie: tiene su propia tarjeta con cuenta atrás, avisos por voz cuando quedan sesenta y diez segundos, un recordatorio de hidratación a mitad en los bloques largos y autocompletado al llegar a cero.
Si prefieres salir a la calle en lugar de hacerlo en la cinta, eso es el otro pilar: cardio con GPS y conquista de territorio.
Cada programa tiene una pantalla de análisis que responde a las preguntas que normalmente nadie puede contestarte: qué grupos musculares cubre y cuáles se quedan cortos, cuánto dura cada sesión de verdad contando descansos, y qué proporción hay entre fuerza y cardio.
Es la diferencia entre entrenar con un plan y entrenar con una lista. Una lista te dice qué hacer hoy; un plan te dice si el conjunto tiene sentido.
Puedes clonar rutinas publicadas por otros usuarios y adaptarlas a tu material, y dejar reseñas de las que has probado, de modo que las buenas suban y las malas se hundan.
Y si trabajas con un entrenador que use VortLoop, sus planes te llegan directamente a la app: él los edita desde su panel y tú los entrenas desde el móvil, con el mismo motor de sesión. Lo cuenta entero la página de VortLoop para profesionales.
Freeletics es la referencia en entrenamiento generado por algoritmo. La diferencia principal es quién manda sobre el plan: lo tienes desglosado en VortLoop frente a Freeletics.
La biblioteca de 887 ejercicios, el visualizador, la creación manual de rutinas ilimitadas, el motor de entrenamiento con voz y hápticas, los récords personales y el historial están en el plan Free.
La generación con IA forma parte de los planes de pago, con un límite diario de generaciones y un breve intervalo entre una y otra para evitar abusos. Puedes verlo en la comparativa de planes.