Ruta en tiempo real
Tu trazado sobre el mapa mientras te mueves, con temperatura y viento del momento.
Ritmo, distancia, desnivel y calorías en tiempo real sobre el mapa. Y algo que ninguna app de running hace: cada zona por la que pasas se pinta y pasa a ser tuya, hasta que alguien venga a quitártela.
Seguimiento GPS y territorio, gratis y sin límite de actividades
Pulsas empezar y la ruta se dibuja sola sobre el mapa. Ritmo por kilómetro, distancia, desnivel acumulado y calorías, todo en vivo y con la sesión protegida por una notificación persistente para que Android no la mate a mitad.
Tu trazado sobre el mapa mientras te mueves, con temperatura y viento del momento.
Minutos por kilómetro, velocidad, metros subidos y bajados. Sin abrir otra pantalla.
Con reloj conectado se muestra tu frecuencia; sin él, se estima el gasto.
Las calorías de la salida entran en el balance de nutrición sin duplicarse con el reloj.
El mapa está dividido en celdas. Las que pisas se pintan de tu color. Si vuelves más veces que otro, esa celda es tuya y aparece en el ranking global de conquista. Y si alguien te la roba, te llega un aviso.
Cada salida amplía tu mancha en el mapa. El barrio se conquista corriendo.
Clasificación por celdas dominadas, con tu puesto y el total de jugadores.
Si otro usuario pasa más veces que tú por una celda tuya, te enteras.
Filtra el mapa para ver tu territorio, el de tu equipo o el de los demás.
El problema del cardio no es el esfuerzo, es la falta de motivo para repetirlo. Las apps de running llevan años resolviendo la medición —ritmo, distancia, desnivel— y casi ninguna resuelve la única pregunta que importa un martes de noviembre a las siete de la tarde: por qué salir hoy.
VortLoop mide igual de bien que las demás. Lo que añade es un motivo: el mapa se pinta, y lo que has pintado se puede perder.
El mundo está dividido en una cuadrícula de celdas. Cuando haces una actividad con GPS, todas las celdas por las que pasa tu ruta quedan marcadas como pintadas por ti.
Una celda pintada no es todavía una celda tuya. El dominio de cada celda se decide por quién ha pasado más veces por ella y, a igualdad, por quién lo ha hecho más recientemente. Eso significa que el territorio no se acumula y se olvida: hay que mantenerlo.
Tu recuento de celdas pintadas y dominadas aparece en tu perfil, y el ranking global ordena a todos los jugadores por celdas dominadas. Puedes ver tu puesto aunque estés fuera del top.
Un juego de mapas construido sin cuidado es una herramienta de acoso. Si cualquiera puede ver la celda exacta que alguien domina, y esa celda es su portal, el juego ha dejado de ser un juego.
Por eso hay tres decisiones tomadas a propósito, y ninguna es negociable por diversión:
El territorio es opcional y se activa con consentimiento explícito: si no lo enciendes, tus rutas no pintan nada y no apareces en el ranking. Cuando miras a otro jugador desde la clasificación, el mapa te lleva a una zona amplia y difuminada —del orden de una decena de kilómetros, nivel ciudad— con un desplazamiento aleatorio añadido, nunca a una celda concreta. Y las rutas nunca se muestran con el punto exacto de inicio como dato público.
Es menos espectacular que enseñar el mapa completo de todo el mundo. También es la diferencia entre una función divertida y un problema serio.
El mismo criterio se aplica en toda la app: nada que permita localizar físicamente a una persona concreta.
El mapa tiene capas que puedes encender y apagar al vuelo: tu territorio, el de tu equipo, el del resto de jugadores y la cuadrícula de referencia. Cambiar de capa no vuelve a consultar nada, así que es instantáneo, y tu preferencia se recuerda.
Los controles son los mismos en todas las pantallas con mapa de la app: acercar, alejar y centrar en tu posición real, que es lo primero que se busca cuando abres un mapa y te encuentras mirando a otra ciudad.
Si usas un reloj deportivo, VortLoop se conecta a través de Health Connect, el concentrador de salud de Android. Eso significa que no dependes de la marca: Garmin, Fitbit, Samsung, Oura, WHOOP y Coros escriben todos ahí, así que una sola conexión los cubre.
Las actividades que registras en VortLoop se pueden guardar en Health Connect, y los entrenos que hayas hecho con otra app se pueden leer desde ahí, con más de ochenta tipos de actividad reconocidos y traducidos.
Cuando un entreno tuyo y una sesión del reloj coinciden en el tiempo, la app no los cuenta dos veces: entiende que son la misma actividad y enriquece tu entreno con las métricas del reloj —pulso medio, máximo, calorías y distancia— bajo el epígrafe «Tu reloj registró», para que sepas de dónde sale cada número.
No todo el cardio es salir a la calle. Cuando tu objetivo es perder grasa, el generador de rutinas mete bloques de cardio repartidos entre los días de fuerza, con cuenta atrás, avisos por voz y recordatorio de hidratación en los bloques largos.
Están explicados en la página de rutinas con IA. La diferencia es solo dónde lo haces: en ambos casos suma a tu balance del día y a tu progreso.
El seguimiento GPS necesita permiso de ubicación y funciona en segundo plano mientras dura la actividad, con una notificación siempre visible que puedes tocar para volver a la pantalla. Se detiene cuando tú paras: la app no rastrea tu posición fuera de una actividad iniciada por ti.
El territorio se calcula a partir de las rutas que ya has registrado, no de un seguimiento continuo. Y puedes desactivarlo cuando quieras sin perder tus actividades.
La pregunta obvia si corres o pedaleas. La respuesta corta: Strava gana en segmentos y análisis de potencia, y VortLoop propone otra forma de competir. La larga, en VortLoop frente a Strava.
El seguimiento GPS, el mapa, las actividades ilimitadas, el territorio y el ranking están en el plan Free. No hay límite de salidas ni recorte de métricas.
Lo que aportan los planes de pago es la capa analítica: cruzar tu cardio con entrenamiento, descanso y nutrición en la página de progreso.